5 Claves del Juego: Cowboys vs Bears - Semana 14

DALvsCHI

Ni el mismo Ripley hubiera predicho. 

Los Vaqueros con marca de 6-6 están en primer lugar de su división porque las afamadas Águilas perdieron de manera inaudita en Miami ante unos inspirados Delfines.

Que paro le pusieron a los de la estrella solitaria, que ahora irán a un frío e inhóspito Estadio del Soldado a enfrentar a esta versión 2019 de los Monstruos del Midway.    

Para ambos equipos es la primera ocasión desde el jueves pasado que saltan a la grama, con los pupilos de Mike Nagy apoyándose con los tres pases de anotación de Mitchell Trubisky para vencer a unos Leones que de pronto le hablan a usted para ver si puede jugar de mariscal de campo.    

Las ofensivas no pudieran estar en lugares más opuestos. Dak Prescott es el líder de la ofensiva número uno de toda la liga mientras que los de casa son la 29 total, 28 lanzando y 28 corriendo. No hay duda que Trubisky ha tenido sus problemas, han ganado tres de los últimos cuatro, pero dos fueron ante los peripatéticos Leones, y se encuentran en mucho mas peligro que su rival considerando que para ellos la esperanza es el poder llegar al torneo como un comodín.        

De lo que no hay duda es que para ambos es un categórico juego donde el que pierda se irá en busca de lo que simplemente no ha encontrado, y justo después de Thanksgiving. Así que, la respuesta a la pregunta, "que piensa de su equipo", sería que a este punto de la temporada, los Vaqueros y los Osos son dos equipos del montón que cuelgan de un hilo.        

Para todo esto, les paso mis cinco claves del juego.

Clave 1 – Una victoria es una victoria. Hace escasas semanas se pedía a gritos que se comenzaran los juegos con algún semblante de ofensiva traducida a puntos, y para estas alturas, es mas bien no permitir que les anoten para esperar que lleguen los puntos. Se espera un frío netamente invernal, muy probable sea el juego terrestre el tanque a usar, con un ritmo medido y sin jugadas espectaculares. Típico juego de otoño en Chicago, con el viento soplando del lago con verdadera rechifla y ahí es cuando al forastero le cae el veinte y dice, esto si es invierno. Ninguno de los dos equipos quiere arriesgar, y por ende será una lucha defensiva donde se buscará simplemente tener la oportunidad de matar el juego con acarreos al final del juego. No soy ningún Merlín, pero para mi gusto este entre Garrett y Nagy pinta no para el que lo gane, si no para el que no lo pierda, considerando que ninguno de los dos puede confiar en que personalidad demostrará su inconsistente equipo.                        

Clave 2 – Juegos terrestres mandan. Con la necesidad de correr el balón en tiempos de frío, se verá otro cotejo de Vaqueros en Osos bajo el ojo de la Madre Naturaleza. En Arlington, pues la dejan afuera, donde sus achaques se quedan como simple amenaza bajo el techo del mágico coso. Pero aquí, qué esperanzas. Aire abierto, nuestra amiga con la suite de lujo y patrullando los pasillos imperando con un témpano de hielo en la mano. La defensiva de los Osos es la siete total, octava contra el acarreo y novena ante el pase, pero aquí es el poder detener a Zeke Elliott donde esta el meollo del asunto. Por su lado el novato David Montgomery ha sido un respetable caballito de batalla para Chicago, pero este juego deber pertenecer a un Elliott, moviendo las cadenas, buscando empujar cuerpos y ejecutando labores de válvula de escape. El "extraterrestre" esta, ahora si, obligado a ser la mejor opción bajo un clima mandado hacer para el juego en las trincheras. Los Vaqueros están desesperados por una chispa de inspiración y en juego cerrado donde es la garra que impera y no la estrategia, el ver a Elliott dominar el juego es regresar a la personalidad nata del equipo.      

Clave 3 – No inventes. Ya es sabido que los Vaqueros no tienen ningún interés en destacarse en una estadística en particular, regresos de patadas de salida. Son la 32 de la liga con un promedio de 12.5 yardas por intento, y eso cuando deciden que, pues ni modo, me pegó en la pierna, mejor la recojo. El caso es que los Osos tienen a  Cordarrelle Patterson y a el si le gusta regresar las patadas de salida, contando con 23 intentos a la fecha, con una para anotación en derrota ante los Santos. El promedio por regreso de los Osos es de 27.6 yardas por intento, y para un juego cerrado usando el acarreo para controlar, la posición de campo será esencial en momentos clave. Los equipos especiales de los Vaqueros, mejor apodados "espaciales" porque de momento están perdidos en el vacío, no parece que vayan a salir de este complejo existencial en el que han caído, pero también hay que considerar la cuadrilla de los equipos especiales en coberturas, y será en realidad esta la que estará bajo la lupa este jueves en la noche bajo cielos cerrados en Chicago.        

Clave 4 – Nivel de freón. Sangre fría. No hay duda que para este tipo de juegos se requiere en todos los ángulos, pero en particular, de los mariscales de campo. Terreno frio, buscando mover el balón como se pueda, persiguiendo un ritmo que parece no aparecerse, ahí es cuando estarán obligados tanto Prescott y Trubisky de inspirar a sus compañeros. Para los Bradshaw, Montana, Aikman, fueron esos momentos de decisión en juegos críticos donde se ganaron el mote de campeones, y es este tipo de liderazgo que se va a requerir para seguir en la carrera. El mata juego para este será el error – balón suelto por correr sin guardarlo, pase interceptado buscando forzarlo, castigos de la línea ofensiva, tiempos fuera forzados. Todos estos han sido problemas para los dos, y el que haga menos de estos tiene menos probabilidad de perder. Cualquier regreso para anotación por intercepción o balón suelto cuenta por doble, y juzgando de donde vienen estos dos equipos, pudiera haber un poco de todo en este popurrí.              

Clave 5 – La defensiva vaquera. Todo pinta para un juego de pocas anotaciones, un juego lleno de patadas de despeje y lucha territorial. Este ha sido un problema para la defensiva de Rod Marinelli, cuando se han enfrentado a corredores y alas cerradas que salen con ganas de explotar. El regreso de Leighton Vander Esch sigue en veremos, Jaylon Smith ha tenido que lidiar sin su compañero de contienda, Sean Lee de pronto está aquejado de molestias y tal parece que Luke Gifford pudiera entrar en las rotaciones con Joe Thomas. El hecho es que lo parecía una verdadera fortaleza en las trincheras se ha vuelto un verdadero acertijo, y viendo los números de la ofensiva de los Osos, no se están enfrentando a ningún Goliat. El detener el acarreo es siempre importante, pero para estos tripulantes es el evitar corredores en campo abierto que lleguen a estarlo por resbalada o pase pantalla que puedan estirar el campo y esquivar a los plateados. La kryptonita pura para la defensiva será que permitan los pases al centro del campo con receptores en las ranuras y que les ganen la carrera a las esquinas, si esto sucede pudiera ser otra junto al árbol en una noche por demás triste.

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