Cinco claves ante los Bucaneros de Tampa Bay

Los Vaqueros (11-2) reciben a los Bucaneros de Tampa Bay (8-5) con todo y su propia racha de cinco victorias consecutivas.

Recta final de la temporada edición 2016-17 y comienzan los protagonistas a la gran fiesta a preparar sus armas. No hay duda que los pupilos de Jason Garrett están velando las suyas luego de la dolorosa derrota ante los Gigantes, tomando en cuenta la manera que la ofensiva azul y plata simplemente no pudo con el paquete, mientras que los Bucaneros dejaron en el camino al también rival divisional Santos de Nueva Orleans 16-11 en la bahía floridiana.

El AT&T Stadium será el escenario, presumiendo un marca de 8-1 ante los visitantes en todos los tiempos, incluyendo duelos celebrados en el vetusto Texas Stadium de la ciudad de Irving, Texas. No hay duda que los amigos de la caravela pirata tienen pólvora en ambos lados del balón para escenificar un posible campanazo en esta jornada 15 donde ya no se busca dominar al rival sino solamente sobrevivir y poder alzar el balón de la victoria en los vestidores como plataforma a la postemporada.

Mucho ruido en los pasillos de The Star en Frisco en esta última semana, con respecto a lo que se espera del novato Dak Prescott en estas tres últimas semanas de la temporada regular, donde reciben a estos Bucs en domingo en la noche, Leones de Detroit en lunes por la noche, cerrando en Philadelphia el primero de enero al filo de las 12 del mediodía tiempo central de la unión americana. Hasta hace poco se esperaba que ese juego en el Lincoln Financial fuera el debut de Tony Romo en esta temporada como para darle una paseadita al veterano mariscal de campo, pero ahora quizá ya no se tengan este tipo de anhelos tan dominantes rumbo a esta postemporada ya asegurada.

El equipo de Dirk Koetter, entrando en su primera temporada como entrenador en jefe de Tampa Bay, dista de ser el equipo explosivo a la ofensiva del 2015, donde fueron líderes en jugadas de más de 20 yardas en acarreos. Ciertamente el corredor Doug Martin es una sombra de lo que fue hace escaso año, siendo el velocista Jacquizz Rogers el líder en yardas con todo y menos de 30 acarreos en su haber que su colega. No hay duda que la dupla del mariscal de campo Jameis Winston y el receptor abierto Mike Evans estarán bajo la lupa de Rod Marinelli y compañía.

Mesa servida bajo las luminarias candentes de otro domingo en la noche siendo estas las cinco claves de tan importante cotejo.

Clave 1 – Distracciones. Luego de la inoperancia ofensiva en Minnesota y la exhibida en los pantanos de New Jersey, no hay duda que los Vaqueros están obligados a despertar en este rubro tan importante. Su filosofía ha sido correr el balón, mover las cadenas y cerrar los juegos con la ofensiva contraria en la banca. Pudieron sobrevivir a los Vikingos, pero el clima invernal del MetLife Stadium fue participe indiscutible de la derrota ante los Gigantes, tomando en cuenta que la única anotación fue a merced de una jugada rota a la defensiva que aprovechó el receptor abierto Terrance Williams desde la 31 contraria. De ahí fueron 13 series inofensivas de los Vaqueros, y eso ha causado muchas dudas en la cúpula vaquera al grado de que hay los que pedían que calentara Tony Romo en la banda vaquera ante los Gigantes. Imagínese tal locura. Esas son las distracciones alrededor del equipo azul y plata, cuestiones que hay que marginar al momento de saltar a la grama del coso en Arlington, Texas.

Clave 2 – Los visitantes no vienen nomas a saludar. Los Bucaneros buscan entrar a la gran fiesta y con su marca de momento están empatados en primer lugar de la División del Sur de la NFC con los Halcones Negros de Atlanta. Tienen armas a la ofensiva, con Martin y Rogers en los acarreos, y Winston siendo la punta de flecha junto con Evans y sus 80 recepciones para 1,100 yardas y 10 anotaciones por aire. De nuevo los Vaqueros enfrentan a un equipo sin juego terrestre, pero con una verdadera actitud de poder vencer al que sea, y una defensiva con intensidad y 30.0 capturas al mariscal de campo contrario. Para el líder indiscutible defensivo Sean Lee el reto es claro. Motivar a sus compañeros para llegarle a Winston en busca de provocar errores, balones sueltos y agregar a los 12 intercepciones del producto de la Estatal de Florida. Lo interesante es ver como los Bucaneros han sobrevivido a equipos como Kansas City, San Diego, Seattle y Nueva Orleans sin un balance ofensivo, con un Winston que sabe extender jugadas y cuya corpulencia física será un verdadero factor para la defensiva vaquera.

Clave 3 – La espina ahí está. La NFL se define por sus estrellas, atletas inéditas que dan vuelo al espectacular deporte de los emparrillados y ciertamente cobran de esa manera también. Dez Bryant es uno de ellos. Su llegada al equipo de la estrella solitaria, el portar el afamado 88 y su propio reflejo en la nómina de Jerry Jones es sin lugar a dudas algo con el que tiene que contar Scott Linehan en el plan de juego. Su falta de presencia en la semana uno ante los Gigantes con una sola recepción, aunada con solo una la semana pasada en el juego de vuelta es algo que debe pesar sobre el corazón de este guerrero, al grado de saber que ahora ya no hay mañana en su propio mundo. El escenario del domingo anterior le quedó grande, con el esquinero Janoris Jenkins ganándole la carrera y como para el propio Ripley causando el balón suelto en su única recepción en la derrota, y esto debe ser la gasolina que despierte a Bryant a ser la bujía al cual está obligado a ser ante el veterano esquinero Brent Grimes y el novato Vernon Hargreaves III.

Clave 4 – Que no cunda el pánico. Con marca de 11-2 estos Vaqueros están de manera inesperada con la espalda contra la pared, luego de tres salidas sin presumir una incontrolable ofensiva con Prescott al mando y apoyándose en Ezekiel Elliott, una línea ofensiva sin rival y hasta un Cole Beasley que era la pura definición de lo que se puede si se quiere. Este balance está en tela de juicio y aparte de las distracciones mencionadas, está la realidad de poder re-iniciar lo que se tenía de sobra cuando mostraron el cobre en sendas victorias en Green Bay, en Pittsburgh y aquella en el Día de Acción de Gracias ante su acérrimo rival Pieles Rojas de Washington. Es tiempo de ponerle pilas de nuevo a la varita mágica, tener confianza en el sistema sabiendo que se juega con básicamente el mismo plantel con el que llegaron a ser el equipo más potente de la NFL, a la par de los indiscutibles Patriotas de Nueva Inglaterra.

Clave 5 – El respetable también juega. Estos Bucaneros no son siquiera rival en el largo historial de los Vaqueros, y dicho juego no levanta el ánimo como lo hace una sonada rivalidad en juego de domingo en la noche, como lo fue la semana pasada ante su rival divisional Gigantes de Nueva York. Hay que recordar que este juego originalmente era para las doce del mediodía tiempo central de la unión americana, y el afamado 'flex' puso a estos dos bajo las luminarias candentes donde todos los colegas, tanto entrenadores como jugadores y administradores están viendo el único juego del momento. Es la presión que buscan estos gladiadores desde sus días infantiles, el tener un juego significativo con repercusiones hacia el futuro próximo, y los fanáticos que de pronto han desempolvado sus casacas vaqueras del cajón perdido del buró, estarán a la expectativa de un equipo de casa que muestre el porqué están siendo nombrados para una posible representación en el Súper Tazón LI en Houston, Texas.

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