Cowboys necesitan reforzar su base 

Huddle

FRISCO, Texas - Es posible que nada haría más feliz a los Cowboys que reclutar en primera ronda a un receptor abierto; una de las posiciones más "sexys" que hay en el futbol americano de la NFL, de las que ganan adeptos y venden boletos.

Todavía más si se trata de un receptor como Treylon Burks, egresado de la Universidad de Arkansas, donde Jerry Jones fue capitán campeón nacional en sus épocas como un buen jugador colegial.

Pero la realidad es que los Cowboys tendrán que meditar bien qué harán en primera ronda, si es que van a hacerlo, ya que bien podrían canjear su lugar, y en qué invertirán el resto de sus nueve opciones en el draft que comienza el 28 de abril.

Hay señales que indican que los Cowboys bien podrían explorar la posibilidad de un receptor en con su vigésima cuarto sitio global que en la actualidad tienen en el draft o hasta pensar en moverse algunos lugares hacia adelante, aprovechando la gran cantidad de opciones que tienen el próximo reclutamiento colegial.

Tres de sus primeros 28 invitados a entrevistas de prospectos previas al draft son receptores. Tampoco es la principal posición que están llamando a The Star para conocerlos de cerca, aunque la última vez que seleccionaron un receptor ni siquiera fue entrevistado por los Cowboys, CeeDee Lamb en el 2020; ni siquiera de manera virtual en épocas de pandemia.

Receptor abierto es un área de necesidad, después del canje de Amari Cooper y la salida en agencia libre de Cedrick Wilson.

Pero tampoco es la principal. Muchos podrían pensar que está en la línea ofensiva, como Jerry y Stephen Jones han señalado de manera explícita. Está probado que para que el quarterback Dak Prescott tenga éxito dos cosas deben suceder: Tener protección y juego terrestre.

En ambas áreas, sus mejores temporadas, incluidas las primeras tres de Prescott y Zeke Elliott, sucedieron cuando su línea ofensiva era considerada una de las mejores de la NFL, armada con base en el draft colegial.

Este receso de temporada ya se fueron dos titulares, La'el Collins, quien fue un tackle derecho muy confiable desde que llegó en el 2015 como novato agente libre, y el guardia izquierdo Connor Williams, cuyos castigos eclipsaron su buen desempeño en bloqueo, particularmente a favor de la carrera.

Los Cowboys tienen que ir por línea ofensiva en el próximo draft, aunque sea por un guardia, para que el resto de la ofensiva funcione de una mejor manera.

El ataque comenzó la temporada pasada de manera sensacional cuando el tackle izquierdo Tyron Smith estaba sano. Cuando llegaron las lesiones, la ofensivo decayó, y los problemas de Williams se hicieron más evidentes.

Los Cowboys ya gastaron en la defensa, con los nuevos contratos de los safeties Jayron Kearse y Malik Hooker; las alas defensivas Dorance Armstrong y Dante Fowler, que en realidad es el único agente libre externo de ese lado del balón que podría ser de peso, si regresa al nivel que tuvo hace parte de temporadas.

También recibieron renovación las alas defensivas Tarell Basham y Chauncey Golston, y el linebacker Leighton Vander Esch, quien debe estar más que motivado en preparación rumbo a la temporada para demostrar que pertenece a la NFL.

El dinero garantizado que le dieron a Vander Esch demuestra que los otros 31 equipos de la liga tuvieron poco o nulo interés en él y que esta puede ser su última oportunidad.

Se fue Randy Gregory en ese controversial capítulo de la agencia libre en el que había aceptado la multimillonaria oferta de los Cowboys y después por razones de clausulas contractual prefirió ir a Denver.

Pero tampoco es que perdieron a un jugador que marcó diferencia mayor durante sus lapsos de cinco temporadas en el campo.

"Pudimos haber hecho algo ahí", dijo Jerry Jones la semana pasada en referencia a Gregory. "Ellos (Gregory y su representación) nos preguntaron si lo haríamos y yo no lo hice. Es una decisión que veremos. Conseguimos al menos tres buenos jugadores más con lo que hubiéramos gastado ahí".

A la ofensiva han metido poco, salvo la designación franquicia del ala cerrada Dalton Schultz que para Prescott debe ser una de las mejores decisiones de los últimos años. También contrataron al receptor James Washington, como una buena apuesta en riesgo sobre beneficio.

Así que ahora las opciones para reforzar un equipo que en el papel luce menos fuerte a estas alturas que el año pasado casi se centran en el draft.

Entre los prospectos, los Cowboys hablarán con siete linieros defensivos; seis linieros ofensivos; cuatro linebackers e igual número de alas cerradas; dos defensivos secundarios y un corredor, además de los tres receptores.

En este tiempo hace un año, no teníamos a Micah Parsons", dijo Jones. "Me gusta donde estamos ahora tanto como me gustaba en este momento el año pasado. Diría que no nos vemos tan bien en el papel como cuando llegamos a playoffs. Pero somos mejores con nuestro dinero que el año pasado en esta época".

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