Puede que los Cowboys sean los mejores de la NFL

Fue una semana larga para le escuadra azul y plata tomando en cuenta el peso con el que se llegaba a la edición 32 de esta rivalidad tan candente.

Desde que se comenzaron a alzar las voces de aquellos que se dedican a darle vuelo al torbellino de opiniones al respecto, era evidente que el cotejo Vaqueros en Acereros traería todos los tintes de un clásico, donde en la pausa de los dos minutos todavía navega la moneda en el aire. Y así se dieron las cosas en el majestuoso Heinz Field a un costado del triángulo que forman los ríos Allegheny, Monongahela y Ohio.

El juego no defraudó ante un ambiente hecho hacer. Se dieron momentos fuera de carácter por ambos bandos que mantuvieron al filo de la butaca a tanto los vestidos de negro y amarillo así como un número reducido, a comparación ante Cleveland, de aquellos portando los colores azul y plata en las gradas del coso. 

Un juego con mucho que escoger para decidir los cinco momentos clave de esta victoria vaquera, que luego del descalabro de Nueva Inglaterra en casa ante Seattle, ahora son estos Vaqueros que presumen la mejor marca de la NFL con 8-1.

Momento 1.  Comienzo poco característico. La racha de siete victorias se ha dado en gran parte a la frialdad de Dak Prescott al momento de dirigir esta orquestra ofensiva. Ha tenido sus momentos erráticos, recordando el juego ante las Águilas, pero en cada ocasión a podido recuperarse al grado de no perder su mote de solidez y líder en este vestidor tan competitivo. Los Acereros ganaron el volado y decidieron entregarle el balón al rival, situación bienvenida por los visitantes comenzando así la estrategia de correr el balón, mover cuerpos y encontrar rutas cruzadas al centro del campo. Luego de acarreo de Ezekiel Elliott y pase a Dez Bryant colocando así el balón a medio campo, Prescott buscó escaparse pero ante su propio descuido del balón a una mano, y el manotazo certero del apoyador Anthony Chickillo, fue el también apoyador de casa Ryan Shazier que salió con la posesión. Prescott a fin de cuentas tuvo gran juego, con 22 completos de 32 intentos para 319 yardas y dos pases de anotación, pero el error les costó una anotación para abrir la pizarra en serie de ocho jugadas para las apenas 38 yardas con pase al corredor  La'veon Bell. Mike Tomlin decidió irse por dos y el pase de Ben Roethlisberger cayó incompleto.     

Momento 2.  El verdadero más valioso. Lo que está logrando Ezekiel Elliott en el terreno de juego es algo de antología. Sus 114 yardas en 21 acarreos con dos anotaciones se aunaron a las 95 por aire en dos recepciones y una tercera visita a las diagonales que fueron la columna vertebral del cuerpo completo en las tres fases del juego. Con el marcador 12-3 a favor de Pittsburgh, fueron dos castigos por linieros ofensivos consecutivos que de pronto tenía a los Vaqueros en una segunda oportunidad y 18 desde la 17 propia.  Fue aquí cuando se desató la magia del ahora caballito de batalla vaquero recibiendo un pase pantalla por la banda derecha para de pronto perfilarse de manera escandalosa para una recepción de 83 yardas para la anotación. Con el punto extra de Dan Bailey, que también contribuyó con tres goles de campo, se ponían los cartones 12-10 con escasos segundos restando en el primer cuarto.       

Momento 3. Ahora si hay juego vertical. Ya para el tercer cuarto, un gol de campo de Bailey de 46 yardas ponía el marcador en un poco visto 18-16 en juego hasta impreciso en ciertas ocasiones con los Vaqueros sumando a fin de cuentas 10 castigos para 98 yardas en contra. Logrando el tres y fuera a la defensiva, Lucky Whitehead tuvo tremendo lance en regreso de la patada de despeje para 39 yardas colocando el balón en la yarda 49 del lado propio y excelente posición de campo. Otro castigo por uso ilegal de las manos del guardia Ronald Leary puso el balón en la yarda 50 con tercera y 11 por avanzar. Como para ya declarar que el brazo de este novato tiene cuerda, Prescott recibió inmejorable protección para lanzar un perfecto arcoíris por toda la banda izquierda donde esperando en la cinco y con dos pasos de ventaja del esquinero se encontraba Dez Bryant para la brillante anotación. Jugada espectacular digno de juego tan anticipado más que nada por la variedad de posibilidades de lo que pudiese verse en un escenario tan candente. Con esto Bryant rebasó las 100 yardas por décimo octava ocasión en su carrera, acumulando 116 en seis recepciones.   

Momento 4. Pausa de los dos minutos y nada para nadie. Con las volteretas y sorpresas marcando la pauta, el final de este juego fue algo para los libros. Con el marcador 24-23 y menos de ocho minutos restando, los Vaqueros hilvanaron una serie de 10 jugadas, 75 yardas quitándole 5:56 al reloj de juego que culminó con un pase a Elliott desde la yarda 14 para la anotación y la ventaja de 29-24, con el intento de la jugada de dos puntos resultando en pase incompleto de Prescott para Bryant. Luego de la pausa de los dos minutos, Roethlisberger tenía primero y diez desde la 15 de los Vaqueros y con el reloj en marcha parecía que se acercaba a la línea de golpeo para azotar el balón deteniendo así el cronómetro, pero el espigado mariscal de campo acerero decidió irse con la finta al puro estilo de Dan Marino en aquel juego ante los Jets en el viejo Meadowlands, lanzando pase a la banda derecha con Antonio Brown que encontró dormido al esquinero reserva Leon McFadden. En este preciso instante la fanaticada presente respiró profundo sintiendo que con ese tipo de vara mágica en la mano sería imposible que se les negara una victoria.

Momento 5. Nomas queda ponerle la cereza. Luego de tan sorprendente jugada sacada de la chistera por Big Ben, los Acereros se alinearon para un tercer intento de conversión de dos puntos que de nueva que en esta ocasión resultó en un pase interceptado por Brandon Carr con un interesante regreso desde sus propias diagonales, como que para el beneficio de aquellos que gustan ver todas las posibles maneras de anotar puntos. Con 0:42 los Vaqueros se alinearon en su propia yarda 25 donde en tres jugadas consecutivas se aparecieron Beasley y Witten y con 0:15 se alineaban en la 32 de Pittsburgh. Como para el propio Ripley y de pronto sentir que hay algo muy especial con este Vaqueros de Dallas edición 2016-17, Elliott tomó el balón de Prescott y de manera inverosímil entró a las trincheras sin que nadie lo tocara para escaparse y entrar a las diagonales asegurando que solo un verdadero milagro por parte del anfitrión los separara de esta octava victoria consecutiva. Marcador final, Vaqueros 35 Acereros 30. 

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