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Victor Villalba: Derrota contundente ante unos inspirados pajarracos

La semana de preparación para este compromiso entre equipos que regularmente no se ven mucho tuvo dos tintes muy diferentes. Por un lado, unos crecidos Vaqueros luego de la desmantelada que le dieron a los Jefes, mientras que del otro lado un verdadero rompecabezas bajo nubes grises en el horizonte luego de su propia debacle en Carolina.

Al silbatazo final en el Mercedes-Benz Stadium en Atlanta los que se quedaron para ver el reloj en ceros celebraron no solo la victoria, pero también el hecho de hacerlo de manera categórica y convincente con marcador final de 27-7 ante una buena entrada, sin ser un lleno completo. 

Por un lado la pesadilla que resultó el ala defensivo Adrian Clayborn sobre los intentos de bloqueo por parte del reserva Chaz Green, solo para luego darle el paquete a un Byron Bell que tampoco pudo. Clayton se destapó con seis capturas de Dak Prescott, y dos de estas provocando balones sueltos que resultaron en una falta de consistencia de los visitantes al momento de intentar mover el balón.

Las ausencias de Tyron Smith y Ezekiel Elliott pesaron, y el protocolo de Jason Garrett donde el siguiente en fila esta obligado a llenar el vacío fue emblemático de que estos Vaqueros siguen requiriendo un juego terrestre para sentar cabeza, y ante los Halcones Negros la falta de ello fue artífice de los 20 completos en 30 intentos para 176 yardas con ocho capturas que resultó siendo el carnet inesperado para Prescott.

Los Halcones Negros ganaron el volado y decidieron jugársela determinado que preferirían salir a la ofensiva al comienzo del tercer cuarto y ponerse a jugar ante Prescott y su nueva estrategia terrestre. Dicho y hecho, la primera jugada fue un acarreo de dos yardas para Alfred Morris, y luego de castigos por ambas partes que fueron nulificados, Prescott regaló un balón al esquinero Desmond Trufant en busca de Dez Bryant para lo que pareciera su quinta intercepción de la temporada para el mariscal de campo vaquero. 

Pero para malestar del respetable un castigo por un fuera de lugar defensivo sobre el apoyador Victor Beasley, Jr. nulificó el intercambio. La ofensiva vaquera continuó con tres primeros y dieces, acarreos dispersos para Morris, que finalizó con 11 para 53 yardas con promedio de 4.8 por intento, pero de pronto llegaba la primera captura de Clayborn y ahí se quedaba la primera serie ofensiva.

Matt Ryan comenzaba su propia primera ofensiva desde su propia 10, dándole el balón en dos ocasiones al corredor titular Devonta Freeman, siendo esta última una sacudida que le diera el apoyador Anthony Hitchens en el tackleo que mandó a los asistentes físicos a sacar inmediatamente al corredor del juego aun cuando este en ningún se fue al césped en señal de lesión. De ahí salió a los vestidores y no reapareció víctima de una aparente conmoción cerebral.

En apenas la tercera jugada ofensiva de Atlanta, un pase de Ryan para el receptor abierto Mohamed Sanu fue peleado por el esquinero Anthony Brown y el rechace fue sacado del aire de manera espectacular por el profundo Xavier Woods para de pronto los Vaqueros tener el balón en la yarda 21 de Atlanta.

En primera y diez desde la yarda 11 Prescott entró a las diagonales para su quinta anotación por piernas de la temporada para abrir la pizarra y de pronto se respiraba un ambiente eminentemente azul y plata, habiendo transcurrido apenas la mitad del primer cuarto.

Lo increíble es pensar que serían los únicos puntos cosechados en el juego por el equipo de la estrella solitaria, que incluyó un intento de gol de campo de Mike Nugent en momento clave de la segunda mitad que se fue por la borda, mientras que fueron 27 puntos consecutivos sin respuesta del contrario. 

Para ello, los Halcones Negros movieron la pizarra con gol de campo de Matt Bryant de 50 yardas con el reloj en ceros del primer cuarto. 

Los Vaqueros salieron al segundo cuarto con un esquema muy diferente, de pronto abandonando del juego terrestre, insertando a Rod Smith como el corredor y otro bloqueador mas en los ajustes por ayudar al lado ciego de la línea ofensiva. Otra captura clave de Clayborn sobre Prescott en tercera y ocho mandaba a Chris Jones a su segunda patada de despeje.

En los movimientos de calentamiento antes del encuentro, se observó al propio Jones tirando con brazo derecho sendos misiles para el centro largo L.P Ladouceur y de pronto en cuarta y alineados para la entrega, el centro pase para la patada de despeje lo controla de manera que esta buscando el pase a la banda izquierda donde con un dardo de 16 yardas con Brice Butler movían la posesión a cuatro jugadas mas. Lo único malo fue el castigo en contra de Butler por interferencia de pase a la ofensiva, negando la espectacular jugada.    

La subsecuente jugada ya fue la anticipada patada de despeje que resultó en una joya de equipos especiales cuando la combinación de pateador y cobertura termina con el balón dado por muerto en la yarda dos del contrario.

Con la espalda contra sus propias diagonales, Ryan pudo salir del encajonamiento pero para fortuna vaquera, la única captura de la defensiva de Rod Marinelli por parte de Demarcus Lawrence mató esta ofensiva viéndose obligados a entregar el balón con la patada de Matt Bosher.

Con 6:55 restando en la mitad y el balón en su propia 48, llegaba la oportunidad de poder declarar que todo lo que se ha preparado con este Plan B ahora si era tiempo de pasearlo y demostrar que hay como mover el balón. 

Un castigo por uso ilegal de las manos por el liniero ofensivo Jonathan Cooper los manda hacia atrás y luego un pase incompleto con Dez Bryant, otro que si conectan pero en tercera y nueve era ahora Dontari Poe el que llegaba a la captura de Prescott para obligar a la patada de despeje.

Ya para estas alturas, lo que se había percibido en el ambiente luego de la intercepción y subsecuente anotación de los Vaqueros era ahora un simple recuerdo, porque el dominio defensivo del equipo de Dan Quin comenzaba a ejercerse rumbo a la eventual victoria.  

El neutralizar a la ofensiva vaquera le daba el balón en su propia yarda 20 con 4:56 en el reloj de la primera mitad. A sabiendas de que recibirían la patada de salida para abrir el tercer cuarto, era imperante para Ryan y Compañía lograr puntos en la recta final del cuarto. 

La ausencia de Sean Lee pesó en esta serie ofensiva de Atlanta que comenzó en su propia yarda 20. En serie de nueve jugadas para 80 yardas, con dos costosos castigos en contra del profundo Jeff Heath y el apoyador Damien Wilson, entraba Tevin Coleman, que terminó con 20 acarreos para 83 yardas, desde la uno de los Vaqueros para irse arriba en el marcador 10-7 a favor de los Halcones Negros.

A diferencia de la semana pasada, el Prescott que llego a decir ‘calma’ ante los Jefes y comandar su secuencia ofensiva como lo buscan hacer en preparación al juego, ya no estaba en control de su ambiente, tanto ante la presión desmedida de principio a fin de la línea defensiva contraria y la propia frustración de ir viendo como las oportunidades se iban esfumando uno tras otro. 

Con decir que la última ofensiva de los Vaqueros en esta primera mitad resultó en un balón suelto de Prescott por captura, desprendimiento de balón y recuperación del jugador defensivo de la semana, sin lugar a dudas, el energúmeno Clayborn.

Los Halcones Negros abrieron el tercer cuarto como si fuera este el guión de una película, con serie ofensiva de 11 jugadas para 75 yardas quitándole 6:34 al reloj culminado por pase desde la tres de Ryan para el receptor abierto Justin Hardy que ponía el marcador 17-7 a favor de los rojo y negro. 

Más a la medida no pudiera haber estado, con una combinación de acarreos de Coleman junto con pases a sus variados marcos de receptores para desmoralizar a la defensiva visitante.

Todavía con tiempo de sobra y un marcador no muy sobrado en contra, los Vaqueros buscaron de nuevo establecer a Morris pero otra captura a Prescott de Clayborn desdibujó esta secuencia y el resultado fue el mencionado puntapié de Nugent pegando en el poste para irse con las manos vacías. 

Ya con los roles completamente cambiados a quien es la victima y quien es el victimario, los Halcones Negros ya olían sangre y armaron ya el dormilón para los Vaqueros con serie de siete jugadas, 72 yardas y 3:41 del reloj de juego culminando con pase al novato ala cerrada Austin Hooper para extender el marcador a 24 a 7.

La catarsis terminó con gol de campo de Matt Bryant para el 27 a 7 con el que finalizó este juego que manda a Atlanta con marca de 5-4 al gran noroeste a enfrentar a Seattle, mientras que los Vaqueros con la misma marca reciben a las Águilas de Philadelphia, con su marca de 8-1 y regresando a la acción luego de su jornada de descanso obligado.

Con manteles largos dicho juego programado para ser el estelar de la semana en domingo en la noche desde el AT&T Stadium en Arlington, Texas.

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