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Victor Villalba: No hay donde esconderse ante tal contundencia contraria

No hay duda que los equipos competitivos defienden su propio patio. No solo es el orgullo que se entromete, es también el espíritu competitivo que toma presa del gladiador para de alguna manera no dejar nada en el terreno de juego.

A estas alturas de la temporada azul y plata edición 2017-18 es poco factible que alguien sepa donde está el gladiador o el mismo espíritu luego de la zarandeada que los Cargadores de Los Ángeles le dieron a los Vaqueros con marcador final 28-6 en el AT&T Stadium de Arlington, Texas. 

La pregunta es, ¿donde se esconde uno? A estas alturas, y con tanto cerebro comandando las incidencias en el terreno de juego, no puede ser que de pronto un equipo supuestamente armado y listo para el reto no pueda ejercer ninguna circunstancia por mundana que sea, al grado de solo anotar seis puntos en todo el juego.

Uno se pregunta, ¿de donde va a rodar la primera?

El volado lo ganaron los Vaqueros y luego de tener el balón para iniciar el juego, la primera ofensiva vaquera resultó en un tres y fuera sin consecuencia con patada de despeje de Chris Jones. Los Cargadores pudieron llegar hasta la 17 azul y plata abriendo con pase de 17 yardas con el ala cerrada Hunter Henry, acarreos de Melvin Gordon y un pase para el chaparrón Travis Benjamin de 46 yardas. 

Entraba Nick Novak para el intento de 35 yardas y con todo esto que andaba tocado de la espalda, falló y de ahí los pupilos de Anthony Lynn se iban en esta primera ofensiva con las manos vacías.

De nuevo con el balón, Dak Prescott logró dos primeros y diez con acarreos de Alfred Morris en dupla con Rod Smith y pase con Terrance Williams, pero una costosa captura del liniero defensivo Corey Liuget sobre Prescott forzaba el ver de nuevo al zurdido Chris Jones. 

Ya para el segundo cuarto los Cargadores armaron una serie de 14 jugadas, 66 yardas recorridas culminado con los primeros tres puntos con gol de campo de Novak de 22 yardas y de manera inverosímil se iban al descanso luego de dos cuartos virtualmente invisibles con el marcador un tanto para Ripley de 3-0 a favor de los visitantes.   

Los Cargadores aprovecharon el recibir la patada de salida en el tercer período para perfilarse en 10 jugadas para 77 yardas ocupando 6:01 de tiempo corrido culminado con pase de Rivers para Henry de tres yardas para la anotación. De nuevo el corredor Melvin Gordon fue el caballito de batalla y un pase pantalla con el corredor reserva Austin Ekeler de 38 yardas mostró que la falta de Sean Lee era notoria aun con los embates de Justin Durant, Jaylon Smith y Anthony Hitchens.

Novak fallaba el punto extra y de pronto los Cargadores parecían quedarse sin pateador de salida y goles de campo.

Con el marcador adverso escasos 9-0, no era tiempo de pánicos ni mucho menos, al cabo Dak estaba al mando. Luego de dos primeros y dieces, Prescott desde la 34 de los Cargadores ejecutaba la optativa de lectura, quedándose con el balón para una aparente anotación que mandaba al respetable a bailar en los pasillos, solo para de pronto ver que un castigo por un uso ilegal de las manos sobre Tyron Smith denegaba la jugada.

A ver... ¿cómo? Tyron Smith, la pieza clave de la derrota ante Atlanta y Philadelphia, es culpable de un uso ilegal de las manos con Dak Prescott en las diagonales. ¿Es esto una pesadilla? Pues no, dos jugadas después de nuevo aflojaba la pierna zurda Jones porque era requerida otra patada de despeje de unos Vaqueros dejando dinero en la mesa.

La siguiente serie ofensiva de los Cargadores comenzó a marcar el final de la esperanza del lleno que se presentó en el AT&T Stadium. Fueron ocho jugadas para 92 yardas consumiendo 3:59 del reloj de juego para el 16-0 con pase de Rivers para Tyrell Williams, y con el punto extra del pateador de despeje Drew Kaser en el lugar de Novak en el cambalache de puntapiés, ya no había mucha tela azul y plata de donde cortar.

El último cuarto comenzó con Prescott en los controles con pase corto al corredor Rod Smith y en segunda una interferencia de pase de Trevor Williams sobre su similar de apellido Terrance ponía el balón en la yarda 30 de los Cargadores. Un pase con Dez Bryant de 18 yardas de pronto le pasaba la batuta con dos acarreos a Rod Smith para de pronto encontrarse dentro de la diagonales para la anotación. 

Los Vaqueros decidieron jugársela en jugada de dos puntos y de manera de definir el desbalance a la ofensiva por la que vive el equipo, Prescott sobrevoló a un completamente solo Terrance Williams de manera poco característica, delatando la falta de ritmo y contundencia en el ambiente ofensivo del equipo de la estrella solitaria. 

Ya de bajada, los Cargadores montaron una serie de seis jugadas para 75 yardas y escasos 2:50 del reloj que fue resuelto con un pase de 42 yardas de Rivers a Keenan Allen para la anotación. Allen terminó con 11 atrapadas para 172 yardas, a diferencia de las tres para 37 yardas de Bryant.

Con el telón ya apunto de caer de manera inevitable, un pase de Prescott para Cole Beasley fue interceptado por el notavo Desmond King con un regreso de 90 yardas para la anotación dejando solo el reloj como la eventualidad del resultado. 

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