Llega el cierre de la temporada regular ante unos calificados Eagles.â
Bienvenidos a la dimensiĂłn desconocida.
Estos Vaquero, nomas la quieren hacer de drama. Una sencilla victoria ante los Cardenales la semana pasada en su AT&T Stadium y estarĂan en completo control de su destino hacia la gran fiesta. Â
Tal pareciera que la escandalosa victoria ante los capitalinos al son de casi 500 yardas totales y casi 60 puntos fue simplemente un sueño guajiro y que la solvencia ofensiva con Dak Prescott en los controles se esfumĂł. Â
La diferencia es clara, considerando que colocados en la cuarta posiciĂłn como el campeĂłn divisional mas dĂ©bil casi seguro los pone de gira en la segunda ronda en lugar de recibir juegos en casa hasta el momento de enfrentar a los Empacadores en su Lambeau Field en lo que serĂa el campeonato de la NFC.
Ahora para subir del cuarto lugar requieren de mucha ayuda. San Francisco tendrĂa que ganarle a los Carneros en su Sofi Stadium, Seattle tendrĂa que ganarle a los Cardenales en el desierto y hasta las Panteras tendrĂan que ganarle a Tom Brady en el Raymond James Stadium de la ciudad de Tampa.
Poco probable. Â
Ahora, ¿qué tanto quiere arriesgar Mike McCarthy ante su acérrimo rival en un juego con tintes de inconsecuencia? La noticia que ahora son Micah Parsons, Anthony Brown y Tyron Smith los que entran al protocolo COVID siendo oficialmente marginados para el juego del såbado es seguido de la mención de McCarthy que pudiera haber mås en la lista con jugadores presentando malestares sin pruebas positivas.
Lo cierto es que tanto Prescott como Ezekiel Elliott han declarado que jugarĂĄn, pero de nuevo, ÂżquĂ© tan importante es esta dĂ©cimo octava jornada para buscar este ritmo ofensivo tan elusivo? La verdad es que ganen o pierdan en Philadelphia su situaciĂłn rumbo a su muy probable encuentro en casa ante Arizona no cambiarĂa.
Estos Cowboys, solo buscan el drama.
Con todo esto de por medio, les paso mis cinco claves.
Clave 1. Continuidad ofensiva. A estas alturas y con dudas de quiĂ©n harĂĄ el viaje a un gĂ©lido Lincoln Financial, la especulaciĂłn de quien se alinearĂĄ ante los pajarracos estĂĄ en el aire. Seguro saldrĂĄn a ganar el juego, por eso se amarran las agujetas, pero que tan factible es ver a Cooper Rush ya comenzada la segunda mitad es la pregunta. Pudiera Kellen Moore decidir que ya vio suficiente de Prescott para ponerle el enfoque en pleno juego al compromiso de la siguiente semana recibiendo en casa al mejor de los comodines. Es claro que Prescott tiene que salir y demostrar que puede mover el balĂłn ante unas Ăguilas que tambiĂ©n van a la gran fiesta teniendo que viajar de momento a Los Angeles a enfrentar a los Carneros. Â
Clave 2. Juego terrestre. Arriesgando sonar como disco rayado, el juego de Ezekiel Elliott estĂĄ pasando por mal momento. AsĂ como aquel rey paseĂĄndose sin ropa en su reino, ya es hora de decir lo que se viene experimentando, y eso es que Elliott ya no es el mismo. Semana tras semana la NaciĂłn Vaquera ha sostenido la esperanza que pueda despertar y volver a ser aquel "extraterrestre" que le daba tranquilidad a su mariscal de campo sabiendo que se puede mover el balĂłn con el juego terrestre. Esto simplemente no se ha dado y la mera verdad es que Elliott tiene que jugar para comprobarse a si mismo que puede ser parte de la fĂłrmula ofensiva, desechando la nociĂłn de sentarlo con la idea de darle un descanso en preparaciĂłn al juego de comodines. Para ponerle pimienta al caldo Tony Pollard estĂĄ catalogado como cuestionable, y para Ă©l la consideraciĂłn de sentarlo y optar por el ex-Ăguila Cory Clement es muy factible.
Clave 3. Circo aĂ©reo. La lesiĂłn de Michael Gallup deja un gran hueco en la ofensiva vaquera. Con un futuro incierto luego de ser marginado ante Arizona, Gallup ahora enfrenta un arduo ciclo de rehabilitaciĂłn en busca de regresar a su nivel y el ser agente libre al final de esta temporada lo pone en una difĂcil situaciĂłn contractual. Para fortuna de los Vaqueros, Cedric Wilson ha sido un buen substituto, y junto con Amari Cooper y CeeDee Lamb tienen lo necesario para amenazar por aire ante una defensiva verde sin Fletcher Cox, Alex Singleton, Genard Avery, Rodney McLeod y Avonte Adams. El problema parece ser la falta de juego terrestre al momento de tirar el balĂłn, porque asĂ como ya se tiene que digerir la falta de juego de Elliott, tambiĂ©n hay que admitir que Prescott simplemente no puede subir su juego aĂ©reo sin el apoyo de un saludable juego terrestre.
Clave 4. Defensiva variada. Dan Quinn enfrentarĂĄ a Jalen Hurst y compañĂa sin su bujĂa defensiva en Micah Parsons, con la ausencia de Anthony Brown y el estatus cuestionable de tanto Jayron Kearse y Trevon Diggs. Es tiempo de ver a gente Luke Gifford como titular, luego de ver su carrera truncada y relegado semana tras semana a los equipos especiales. Por lo mismo, serĂĄ la oportunidad de ver a Leighton Vander Esch sin el apoyo de Parsons, asĂ como el resto de una defensiva que ha puesto su confianza sobre los hombros del novato cuando se alinea de todos los ĂĄngulos habidos y por haber. El dĂșo de DeMarcus Lawrence y Randy Gregory han sido amenaza considerando el factor Parsons y junto con un recuperado Neville Gallimore, Carlos Watkins y Osa Odighizuwa tendrĂĄn la tarea de lidiar con otro mariscal de campo mĂłvil que puede indigestar asĂ como lo hizo Kyler Murray la semana pasada.
Clave 5. Odio apache. Con una marca de 68-53 en temporada regular se vuelven a ver las caras estos dos rivales divisionales. La Ășltima versiĂłn fue un verdadero desmantelamiento de los Vaqueros sobre las Ăguilas al son de 41-20 en el AT&T Stadium y buscarĂĄn de nuevo barrer la serie. Incluyendo una marca de 3-1 a favor de los Cowboys en juegos de postemporada, han sido un total de 125 juegos en este larguĂsimo historial, donde 56 juegos se han decido por mas de dos anotaciones, 48 por una anotaciĂłn o menos, y cuatro juegos en tiempo extra donde la marca es de dos victorias por bando. Para fortuna del respetable siempre ĂĄvido de aborotar su estadio en "Cowboys Week" se espera un clima gĂ©lido y no faltarĂĄn aquellos dementes que andarĂĄn con el torso expuesto por el amor de sus pajarracos y la esperanza de mandar a su odiado rival a casa con otra derrota en juego que de nuevo tiene poca relevancia para dos equipos ya con su tarjeta ponchada a la postemporada.












