En el argot de la NFL cualquier equipo le gana a otro en cualquier domingo.
En el caso del otro club neoyorkino, el equipo de Nueva Inglaterra (6-0) con su victoria el jueves en la noche 35-14 sobre unos verdaderamente desdibujados Gigantes, es muestra fiel que hay equipos que estĂĄn por encima de su rival, sea el dĂa que sea.
Luego de aquellas tres victorias consecutivas, tal pareciera que este equipo de Jason Garrett pudiera presumir este tipo de mote, este de ser un indiscutible dentro de una liga cuya meta semana tras semana es esta, en momentos, elusiva paridad.
Este dejĂł de ser el caso para el equipo de la estrella solitaria luego de estas Ășltimas dos derrotas consecutivas en Nueva Orleans y a manos de los Aarons, tanto Jones como Rogers.
En el papel todo indica que el viaje a los pantanos de New Jersey es simplemente un paseo ante un equipo de Adam Gase que es de lo peorcito de la liga y se pudiera casi asegurar una victoria justo antes de su clĂĄsica confrontaciĂłn cuando reciben a su acĂ©rrimo rival Ăguilas de Philadelphia para la semana siete.
Pero para estos Cowboys nada esta asegurado y no conviene andar pensando en aquello sin primero encargarse de lo que les truje.
Sin tratar de sonar dramåticos, este juego tiene que ir en contra de aquella sonada frase, no solo para el bienestar de su propia fanaticada, pero para su propia sanidad mental. Aquà ciertamente no hay vuelta de hoja.
Para las cinco claves del juego les tengo estas observaciones.
Clave 1 â Regresar a lo bĂĄsico.Durante la semana se escuchĂł de gente como Tyrone Crawford y Jaylon Smith la necesidad de regresar a lo fundamentos de cĂłmo jugar a la defensiva. Lo pupilos de Rod Marinelli demostraron su frialdad permitiendo solamente doce puntos ante los Santos, pero ante los muchachos de Green Bay la ofensiva de nuevo no pudo mantener el paso al repetidamente entregar el balĂłn y del otro lado fue el clĂĄsico cĂĄntaro que terminĂł desbaratĂĄndose. Ante los Jets, el sistema de control defensivo y disciplina debe volver a ser el lema para la cuadrilla comandada por el mismo Smith, tomando en cuenta que enfrentan a un casi debutante Sam Darnold, que aparte de contar con un peligroso Le'Veon Bell, poco puede presumir.
Clave 2 â Suelten al extraterrestre. Con apenas doce acarreos la semana pasada, el estelar y millonario Zeke Elliott se quedĂł como adorno ante el ver como de pronto la cuesta hacia arriba era un catĂĄrtico 31-3 ante Rogers y compañĂa. En esta ocasiĂłn el juego terrestre de nuevo tiene que ser la carta de presentaciĂłn azul y plata para hacer de esto una batalla de atriciĂłn, sin necesariamente buscar unos posibles 35 puntos al estilo de aquel otro equipo con su mote de indiscutible. Si el estilo de Garrett y compañĂa es el de dominar el reloj, mover las cadenas y tener fresca a su defensiva, pues esta es la oportunidad de regresar tambiĂ©n a lo bĂĄsico del lado ofensivo del balĂłn sin necesariamente humillar al rival, pero si el de ejercer un visible dominio.
Clave 3 â Los nĂșmeros son solo eso. La derrota ante Green Bay arrojaron cifras estratosfĂ©ricas tanto para Dak Prescott como para el propio Amari Cooper. Las 463 yardas por aire por un lado de Prescott y las 226 yardas de Cooper deberĂan haberlos puesto como candidatos para co-jugadores ofensivos de la semana cinco, pero estos premios regularmente se dan a aquellos que se destacan de manera individual combinado con su eventual victoria. Es claro que ambos jugadores cambiarĂan estos nĂșmeros tipo video-juego por una simple victoria, por poco vistosa que sea. Los momios tienen a los Vaqueros ganando por siete puntos, una cifra un tanto baja comparado a los 17 por parte de los Patriotas en su juego ante los Gigantes, pero es de nuevo la señal que la ofensiva de Kellen Moore no esta preocupada de ningĂșn proceso de desmantelamiento, sino el simple y sencillamente regresar a la senda del triunfo ante una defensiva que pudiera estar a modo para este dĂșo dinĂĄmico.
Clave 4 â Se gana en las trincheras. De nuevo la lĂnea ofensiva es un verdadero acertijo rumbo a su siguiente compromiso. Los millonarios Tyron Smith, La'el Collins y el mismo Zack Martin siguen con dolencias que ahora hacen de esta lĂnea ofensiva una del montĂłn. Esto tiene la oportunidad de cambiar, con unos Vaqueros siendo la ofensiva nĂșmero uno de la liga promediando 452.8 yardas por juego, mientras que los Jets son la defensiva nĂșmero 12 permitiendo 347.8 yardas por juego. Aparte de apoyador Jamal Mosley y el ala defensivo Leonard Williams, hay poco que presumir con una defensiva que lejos de reflejar este comienzo de 0-4 en los nĂșmeros, tiene que ser presa donde mĂĄs cuenta. De lo que no hay duda es que Cameron Fleming y Brandon Knight no son parte del club de millonarios, y esto es algo que tienen que poder solventar para mantener peinado a Prescott y darle espacios a Elliott si es que Smith y Collins no pueden ser parte de la fĂłrmula con sus presentes limitaciones.
Clave 5 â El momento Freud. La psicologĂa del deporte es parte del paquete completo en el rudo deporte de las tacleadas. Desde la competencia en los mini-campamentos y campamentos de entrenamiento, dĂa tras dĂa estos gladiadores dependen de una frialdad interna que los separa del simple humanoide alegremente caminando por la calle. No hay duda que hace escasas semanas el cuadro mental de los vestidores vaqueros era otro cantar, al grado de escuchar a un Demarcus Lawrence mofarse del "Who Dat Nation" justo antes de partir a la Calle Bourbon en juego estelar de domingo en la noche. QuizĂĄ en aquel momento convenĂa ser un poco mĂĄs razonable, sabiendo que no hay nada escrito en este deporte, pero por lo mismo es indiscutible que la confianza en el proceso, la preparaciĂłn y los resultados es parte integral del paquete. Para su compromiso ante los Jets es vital traer esa confianza en si mismo, pero combinarlo con resultados que puedan hacer del viaje de regreso al Metroplex de Dallas-Fort Worth uno donde se pudieron alzar con esta esperada victoria con vistas a otro estelar domingo en la noche ante las odiadas Ăguilas de Philadelphia en su majestuoso AT&T Stadium. Claro, sin tratar de presionar a nadie con esto de que en cualquier domingo cualquier equipo le gana a cualquiera.






















