5 Claves del Juego: Cowboys vs Rams - Semana 15

Rams

Ambiente de postemporada en el mágico coso en Arlington.

Es tiempo de separar a los sospechosos de los protagonistas, y para tanto los Carneros de Los Ángeles (8-5) como para los anfitriones Vaqueros de Dallas (6-7) el posible pase al torneo en enero comienza a la voz de ya.

Para el equipo de Sean McVay todo esto ha sido una verdadera montaña rusa, comenzando con ser el actual Campeón de la NFC y llegando a la temporada regular con todos los fierros. Un comienzo esperado con tres victorias consecutivas de pronto dio paso a unas verdaderas zarandeadas, ante Tampa Bay y San Francisco, pero el que si dolió fue aquel 45-6 en el legendario Coliseo de Los Ángeles que dejara a muchos con más preguntas que respuestas.

Jared Goff comanda la ofensiva número ocho de la NFL, que corriendo con su propio mega-millonetas Todd Gurley esta catalogada como la vigésimo primera, y por aire colocado como la número seis entre las treinta y dos. La defensiva del viejo conocido Wade Phillips llega como la ocho total, doce ante el acarreo y décima ante el pase, y con dos victorias consecutivas, esta última ante el mago Russell Wilson, tal parece que comienzan a sacarle brillo a los aguacates.

Como para ponerle su respectivo chipotle al caldo tlalpeño, los Vaqueros siguen siendo la ofensiva total número uno, junto con ser la líder por aire, pero en gran parte esto ha sido por estar abajo en el marcador juego tras juego teniendo que ver como Dak Prescott suelta el brazo en la segunda mitad. El hecho es que su juego terrestre es la número diez, y no hay duda que Jason Garrett preferiría que estos rubros fueran opuestos.

Este será el episodio 35 entre estos dos rivales, con la serie reflejando 17 victorias por bando. La rivalidad entre Cowboys y Rams tuvo su primera estampa cuando los de casa llegaron a la liga en 1960, con solamente dos blanqueadas en todos los tiempos y una marca en el Tazón del Algodón, Texas Stadium y AT&T Stadium para el equipo de la estrella solitaria de 9-9, incluyendo temporada regular y postemporada.

Para todo esto, les paso mis cinco claves del juego.

Clave 1 – Que pase a la báscula. Luego de fallar diez de treinta intentos, Brett Maher fue dejado en libertad para darle paso a Kai Forbath. Recordemos que el intento en la primera mitad que fallaran ante Chicago fue verdaderamente costoso, ya que cuando el reloj apuntaba hacia el vacío con el arroz ya listo para servirse esos tres inocentes puntos se convirtieron en arena en la manos; pero en realidad aquella patada de salida que dejara el terreno de juego fue para algunos el verdadero acabose. Lo importante en todo esto es que comenzando de cero es un estado mental, es el dejar a un lado lo sucedido y ver hacia delante, porque para este equipo, pase lo que le pase a Jason Garrett, es tiempo de decidir si quieren ser protagonistas o no. Para muchos el cambio de pateador es ponerle un dedo al dique, o sea, parece casi risible dada la situación por la que pasa el equipo de Jerry Jones, pero considerando que es tiempo de decidir "que es que", veamos si este simple cambio puede servir de trampolín para llegar al domingo con la confianza que es tiempo de, "ganar algunos juegos", en las palabras del vaquero mayor.

Clave 2 – La kryptonita esta suelta. Las últimas semanas han sido una verdadera tragedia griega el andar aguantando a tanto corredor como ala cerrada abriéndose paso por los espacios abiertos en los costados de la defensiva vaquera. Hace ya un mes fueron los Vikingos, luego se aparecieron los Bills de Búfalo para luego darle vuelo al acarreo de 23 yardas de Mitchell Trubiski que celebró como si le hubiera pegado al gordo. Eso fue verdaderamente catártico. ¿Hay solución para este dilema? Pues que caray, la verdad, quien sabe …. pero volviendo a esto de los Carneros, aguas porque viene un de pronto inspirado Goff, que haciendo dupla con Gurley y su propio "quitarisas" Tyler Higbee pudieran hacer sufrir a Jaylon Smith y a los que les pongan en la secundaria. El antídoto es la combinación de golpeo frenético junto con la disciplina de abrazar y rodar, o sea, el clásico tackleo del rival. Pues si esta versión del equipo tejano quiere seguir en la lucha, viendo como las Águilas sobrevivieron a los Gigantes el lunes por la noche y los tienen como el siguiente baile en su carnet, es tiempo de resolver este verdadero crucigrama.

Clave 3 – A remar desde la voz de ya. ¿Qué podemos decir de los comienzos ofensivos de estos Cowboys? La semana pasada marcharon para abrir boca las 75 yardas, combinando acarreos con circo aéreo para ponerle un 7-0, que con la eventual intercepción de Jourdan Lewis en la yarda uno, de pronto se soltaba un poquito la soga del cuello. Pero de ahí en adelante se pararon las prensas, se dejó de mover el balón de manera efectiva y fueron los Trubiski, Montgomery, Cohen, Robinson y Patterson los que le dieron rienda suelta al respetable en el venerado Estadio del Soldado. De nuevo se estancaron a la ofensiva, que aun con de pronto un estallido de Zeke Elliott de 31 yardas, la falta de sincronía con Jamize Olawale en pase en tercera oportunidad fue muestra fiel que algo estaba …. no necesariamente mal, pero definitivamente, no bien. Esto pues simplemente no puede volver a suceder el domingo ante su propio público, y con la posible ausencia de Tony Pollard, habrá que tener a alguien capaz de amenazar al alinearse junto con, o en el lugar del "extraterrestre", que de pronto se ve por demás humano por la falta de una continuidad generalizada a la ofensiva.

Clave 4 – Hay sangre en el océano. Imposible ignorar todo girando alrededor del entrenador en jefe de los Vaqueros, en particular llegando a la recta final de la temporada regular. Esta jornada 15 es para tanto Carneros, como Vaqueros, como Vikingos, como Osos, como Águilas el verdadero momento de la verdad, y ninguno de los demás clubes tiene a su mandamás con una soga tan apretada en su cuello. Es algo que tiene que influir en la mente de los responsables, pero no hay duda que dentro de todo esto hay mucho que simplemente nunca se sabrá, estando ni en la barrera, pero del lado de sol. Para Wade Phillips este pudiera ser el momento que tanto ha anhelado, que aun cuando tiende a ser el "bonachón" y sonriente hijo del legendario y desaparecido Oail Andrew "Bum" Phillips, el haber vivido lo acontecido en una templada noche en Green Bay hace diez años deber servir de aliciente no solo para el, pero para su defensiva. Gente como Aaron Donald, Clay Mathews, Cory Littleton, Dante Fowler y Jalen Ramsey seguro quieren poder de manera figurativa (o hasta literal) subirlo en hombros ante el equipo que en algún momento le diera la oportunidad de ser el entrenador en jefe del Equipo de América.

Clave 5 – Última parada. Hubo aquellos que dijeron que el esfuerzo ante los Osos en Chicago fue tal porque pasara lo que pasara, ganaran o perdieran, las cosas no iban a cambiar en cuanto al futuro inmediato. Difícil digerir ese hueso, pero si en alguna dimensión desconocida este hubiera sido el caso, pues ahora ya no lo es. La Nación Vaquera sabe que la meta es ganar la división, porque no hay de otra. La pregunta es: ¿los jugadores son partícipes de esta frustración? Claro que el pararse en el podio luego de las siete derrotas en busca de respuestas es un ejercicio mas que nada para los reporteros que quieren ver como corre le sangre por las calles, pero es tiempo que los mismo jugadores pongan su "almas" deportivas de por medio. Todos. Que salgan deseando no el no perder, pero el ganar, de manera sonora y que le cale al contrario. Que los reporteros le pregunten a Goff y McVay, ¿eso que fue? Solamente hay una manera de lograrlo, y es ejecutando, bloqueando, moviendo el balón, presionando al mariscal de campo contrario y, si se pudiera, algún intercambio de posesión o, porqué no, una escapada en equipos especiales. El problema es que se pide lo que no se ha podido hacer en gran parte de la temporada, y si no hay algún semblante de esto, pues habrá que guardar la vara mágica.

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