Asegurados Vaqueros cierran temporada en Philadelphia

Los Vaqueros de Dallas (13-2) buscarán hacer historia ante unas reducidas Águilas de Philadelphia (6-9) en el cierre de una temporada regular de ensueño para el equipo de la estrella solitaria.

Esta versión del equipo de Jerry Jones es indiscutiblemente el mejor equipo de momento de la Conferencia Nacional y se ha ganado el derecho de recibir tanto su eventual juego divisional y un posible juego de Campeonato de la Conferencia Nacional en el AT&T Stadium de la ciudad de Arlington, Texas. Una victoria ante su acérrimo rival divisional marcaría la primera ocasión que la franquicia coseche 14 victorias desde su arribo en 1960, y la primera ocasión que un mariscal de campo novato llega a tal cifra en la historia de la NFL.

La temporada de Dak Prescott ha sido de antología, con sus 3,630 yardas por aire, 23 pases de anotación con solo cuatro intercepciones, y hasta se ha dado el lujo de correr en 56 ocasiones para 273 yardas con seis anotaciones. Parte su éxito es en gran parte consecuencia de sus cinco guardaespaldas y un juego terrestre que tiene a Ezekiel Elliott con una buena posibilidad de ser no solo el Novato del Año, pero de pronto, porque no, el Jugador Más Valioso de la NFL. Sus 322 acarreos para 1,631 yardas, un promedio de 5.1 por acarreo y 15 anotaciones es precisamente lo que se buscaba cuando fuera seleccionado de la Estatal de Ohio con la cuarta selección total en abril.

Sin duda alguna otro elemento importante a la ofensiva ha sido el chaparrón Cole Beasley, con sus 72 recepciones para 784 yardas y cinco anotaciones. Su rol en trayectorias cortas, cruzadas y hacia las bandas han sido por demás valiosas junto con el resto de una ofensiva que sigue como una de las más consistentes de la liga. Por su lado, Dez Bryant ha salido en 12 de los 15 juegos, llegando a las 50 recepciones para 796 yardas y sus propias ocho anotaciones y luego del juego ante los Leones de Detroit es evidente que su momento es ahora mismo.

Mucha especulación rodeando a este juego ya que el resultado final es completamente inconsecuente para los Vaqueros en su afán de mejorar su condición hacia su eventual postemporada, y ni se diga de las Águilas de Doug Pederson, que estarán fuera de la gran fiesta por tercera temporada consecutiva. Dentro de lo rescatable es ver que es la primera ocasión desde el 2008 que un mariscal de campo sale de titular en todos los juegos de temporada regular con Carson Wentz, siendo el último en lograr tal hazaña un tal Donovan McNabb.

Clave 1. No perder el filo. Durante la semana en The Star en Frisco se le cuestionó una tras otra ves a Jason Garrett como manejaría a sus mariscales de campo en Philadelphia. Todo parece indicar que Mark Sanchez saldrá como el segundón y volatazo, dejando a Tony Romo en la lista de inactivos, ya que se ha escuchado que no sirve de nada darle repeticiones a Romo en este juego donde es posible que no jueguen Tyron Smith ni Ronald Leary. Lo que se busca es no perder continuidad, y para ello sería importante que gente como Prescott y Elliott sientan el compromiso de llegar al Lincoln Financial Field como los titulares, hacer su movimientos de calentamiento como lo han hecho en 15 juegos anteriores, salir en el silbatazo inicial y de pronto irse a la banca quizá antes del término de la primera mitad. Por su lado, Darren McFadden pudiera terminar con el mayor número de acarreos por parte de la ofensiva de Scott Linehan.

Clave 2. Ver que se tiene entre linieros defensivos. De pronto hay un verdadero hospital en la línea de golpeo del coordinador defensivo Rod Marinelli. Se contrató al liniero Richard Ash de la escuadra de práctica de los Jaguares de Jacksonville luego de mandar a Ryan Davis a la lista de lesionados. Terrell McClain, Benson Mayowa, Tyrone Crawford y Randy Gregory reportan malestares que los pudiera marginar del completo o parcialmente del juego, y lo interesante será ver a fin de cuentas quienes son los que sean asignados a presionar a Wentz durante el juego. La defensiva vaquera si tiene un problema con la defensiva en cuanto a los cuerpos reducidos por lesiones, y será más que interesante este rubro durante el juego.

Clave 3. No andarse por las ramas. Los Vaqueros ya están por demás asegurados en todos los ángulos, y no hay porque andarse preocupando de solventar el juego de una manera u otra. Si de pronto pueden causar algún error del contrario y se van arriba en la primera mitad, pudiera ser que aprieten la marca para llevarse su histórica victoria 14 de la temporada, pero si se ven abajo en el marcador y las Águilas muestran señales de vida, pues no hay porque andarse preocupando por el resultado final. Gente como Emmett Cleary y Joe Looney pudieran ver acción en la parte complementaria, en el caso que decidan darle respiro a Travis Frederick ya en la segunda mitad, tomando en cuenta que tal parece que Tyron Smith no saldrá al ruedo. Las declaraciones de Prescott y Elliott que no hay juegos insignificantes hablan de dos elementos decididos a seguir viviendo este sueño llamado temporada 2016-17, pero a fin de cuentas es la decisión de Jason Garrett como lidiar con un juego donde no hay canicas que ganar.

Clave 4. Viene un descanso. Todavía hay posiciones por resolver, con Dallas y Atlanta siendo los equipos que descansan en la primera semana de la postemporada de seguir las cosas como están. Los Leones reciben la visita de los Empacadores, y si los Leones pierden y los Pieles Rojas le ganan a los Gigantes, pudieran quedar fuera como el sexto sembrado. Por su lado, los Gigantes ya aseguraron su pase, y pudiera ser que enfrenten a Green Bay en el Estadio Lambeau de ganarle a un desesperado equipo de Washington. Lo cierto es que los Vaqueros tendrán dos semanas antes de abrir sus puertas ante el peor de los sembrados luego de la ronda de comodines, y todo esto se sabrá después de que termine la jornada 17 de la temporada regular.

Clave 5. Ahora es cuando. Basta con recordar aquel 2007 cuando los Vaqueros de Wade Phillips terminaron con marca de 13-3 y estuvieron esperando a su eventual rival Gigantes en duelo divisional en el vetusto Texas Stadium de la ciudad de Irving, Texas. Se hizo historia en ese día, ya que el Big Blue se pudo llevar la victoria en Tampa Bay en juego de comodines, siendo el peor sembrado, y luego vencieron tanto a Dallas como a Green Bay, ambos a domicilio, y con la sonda en la mano doblegaron al invicto Nueva Inglaterra como para despertar al mismo Ripley. Ese fue una debacle para los Vaqueros, que no van a olvidar y seguro ahora, sabiendo que controlan su propio destino, no habrá distracciones ni viajes a la playa. Ahora es el momento de mantener el enfoque, ir a Philadelphia y que pase lo que tiene que pasar, que si las Águilas están empecinadas a darle el gusto al respetable de una victoria de cierre, que bueno, pero no esforzarse demás sabiendo que viene lo bueno el fin de semana de 14 o 15 de enero en el AT&T Stadium.

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