Cinco claves hacia juego anhelado

Se reanuda la acérrima rivalidad entre Vaqueros y Águilas de Philadelphia bajo las candentes luminarias de domingo en la noche ante el universo de la NFL, y de paso se decidirá la supremacía de la División Este de la Conferencia Nacional.

De manteles largos la NFL con el esperado encuentro en la cima de la NFC en un momento clave de la temporada regular, donde los Vaqueros (5-1) de Jason Garrett buscarán distanciarse de las Águilas (4-2) de Doug Pederson ante lo que se espera sea un lleno escalofriante en el AT&T Stadium de la ciudad de Arlington, Texas.

Por un lado está la improbable confrontación entre los mariscales de campo novatos, Dak Prescott y Carson Wentz, que hasta hace escasas semanas no sabían exactamente su rol con los clubes que decidieron seleccionarlos en el tianguis de cuerpos universitarios del 2016. Prescott de pronto con racha de cinco consecutivos, mientras que Wentz colaboró a la salida de Sam Bradford para convertirse en el nuevo hijo pródigo de la causa color verde.

Interesante también la llegada a juego tan crítico divisional de dos ex-mariscales de campo reserva en Garrett y Pederson al mando de su escuadras respectivas, que lejos de poder atribuírseles magistrales carreras profesionales, ahora se encuentran en el ojo de un huracán en la edición no. 115 de esta extensa rivalidad.

Tanta tela de donde cortar, así que saquemos las tijeras y propongamos la discusión de las cinco claves para este juego en esta la octava jornada del 2016-17.

Clave 1 –Que más se puede pedir. Para los hinchas de ambos equipos, no hay que moverle mucho para que hierva la sangre cuando estos dos se enfrentan. En el largo historial los Vaqueros tienen marca de 65-50, pero esa ventaja se puede aventar por la ventana ya que este juego será como todos los demás – intenso de principio a fin. De nuevo la fanaticada vaquera debe ser factor dándose cita en el coso, y hasta vistiendo disfraces estilo Halloween creando un ambiente de carnaval para darle la bienvenida a los integrantes contrarios y aquellas almas audaces de aparecerse vestidos de emplumados. Esta presión se debe sentir desde la patada inicial y con cada primero y diez a la ofensiva por parte de los de casa, es vital mantener la energía de manera de motivar e intimidar al contrario. Aquí se la pide al respetable entender que en momentos la tónica es atacar las trincheras con acarreos y pases de posesión poco dramáticos, pero esto no significa que se pierda el enfoque del jugador número doce.

Clave 2 – No le muevan al éxito. La tónica de la ofensiva de Scott Linehan ha sido correr el balón, estableciendo así el dominio de las trincheras desde el silbatazo inicial. De ganar el volado, los Vaqueros deben querer el balón y darle rienda suelta a Ezekiel Elliott que junto con Cole Beasley representan un gran reto a la frontal de siete que presenta el Coordinador Defensivo Jim Schwartz. Los ciudadanos de la ciudad de la hermandad presumen una defensiva número cinco contra el pase y numero 14 ante el acarreo, y cuentan con un +6 en cuanto a las entregas y recuperaciones de posesiones. La presencia de Dez Bryant es un verdadero aliciente para la ofensiva, sin lugar a dudas, pero es importante no engolosinarse en busca de la jugada grande cuando la manera controlada, paulatina y medida de mover el balón los tienen como la ofensiva número uno en yardas por acarreo con Elliott sumando 704 yardas y un promedio de 5.1 yardas por intento y cinco anotaciones. Los pupilos de Schwartz cuentan con 20 capturas, con el peligroso Fletcher Cox contribuyendo cuatro. El también liniero defensivo Bennie Logan no ha practicado durante la semana y está en veremos su participación.

Clave 3 –De nuevo se verán las caras. De especial interés es la confrontación de mariscales de campo noveles por bando, que de manera curiosa se enfrentaron en el Senior Bowl, juego donde los prospectos universitarios tienen la primera oportunidad de presumir el profesionalismo bajo la tutela de entrenadores de la NFL. Prescott ha mostrado que simple y sencillamente no le tiembla la mano, sea donde sea, mientras que Wentz ha tenido algunos altibajos que hace pensar que se le puede llegar a sacar de quicio. Los dos han sido efectivos dentro de sus planes de juego, pero es indiscutible que la ofensiva vaquera supera a la ofensiva verde, que llega al juego como la número 28 total, 17 acarreando y 29 pasando el balón. Para el Coordinador Defensivo Rod Marinelli la consigna es llegar a desestabilizar a Wentz, detener el juego terrestre y obligarlo a tirar el balón para darle así la oportunidad a la secundaria de contribuir con golpeo artero e intercambios de posesión.

Clave 4 – La especialidad de los forasteros. Los equipos especiales siempre entran dentro de la ecuación en cualquier juego. Hay momentos donde las patadas de salida, despeje y sus subsecuentes coberturas y esquemas de bloqueo pasan un tanto como barcos en la noche sin causar muchas olas.  Pero en el caso de ver a un Darren Sproles en el terreno de juego, esto cambia radicalmente.  Sproles es un viejo lobo de mar que puede cambiar el curso de un juego con el tronido de sus dedos, y no solo regresando patadas de despeje y cuando se pueda de salida, pero se acerca a las 17,000 yardas totales con una versatilidad que es de admirarse por propios y extraños. Su inclusión a la ofensiva es también una fuerte carta de presentación tomando en cuenta su presencia como corredor y la peligrosidad saliendo por pases de dicha posición. Sin lugar a dudas, hay que saber donde está este dinámico chaparrón en cada instante del juego.

Clave 5 – Intangibles no tan imaginarios. Desde las alturas, se puede ver un encuentro lleno de factores que van más allá de la preparación cotidiana hacia el compromiso semanal. El examinar video en busca de tendencias que delaten oportunidades de explotar debilidades es ciertamente parte de el flujo de actividades, pero en un juego como este siempre hay la posibilidad de lo inesperado. Bryant reapareciendo le pone pimienta al caldo por lo que es por demás difícil predecir su producción y como las Águilas van a proponer su custodia. Importante será involucrarlo desde un principio, pero como se hará es parte de la gran incógnita. La situación de Tony Romo parece haber pasado a segundo plano, considerando que se descartó por completo su posible aparición para esta jornada y ahora hasta se duda de verlo en Cleveland inclusive, pero todo tienda a colgar del resultado del domingo. Esta presión es la que motiva a estos gladiadores de rifársela de una manera singular, con tanto en la mesa, de pronto el bote del balón, jugadas de laboratorio o errores mentales tienen la probabilidad de pesar en un juego con tantos tintes.

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