En Resumen: Cowboys regresan para derrotar a los Giants, 37-18

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(Nota: El artículo original fue escrito por Kurt Daniels, editor de Dallas Cowboys Star Magazine, y traducido al español para SomosCowboys.com)​

Tomó dos viajes a la Gran Manzana, pero los Dallas Cowboys finalmente obtuvieron el resultado que querían... y el que necesitaban.

Después de una inesperada derrota ante los Jets en la semana 6 de esta temporada, los Cowboys estaban decididos a cambiar la narrativa en su segunda visita al MetLife Stadium. Y aunque no fue un juego muy bonito, al final el equipo favorito hizo exactamente lo que se suponía que debía hacer, derrotando a los rivales New York Giants, 37-18.

En gran medida la ofensiva de los Cowboys fue imparable – cuando no cometían errores propios. Ezekiel Elliott llevó la carga, acarreando el balón para 139 yardas, la quinta vez que supera la marca del siglo en esta temporada.

Sin embargo, no estuvo solo, ya que Dak Prescott también tuvo otro juego de calidad. El mariscal de campo completó el 62.9 por ciento de sus pases, acumulando 257 yardas y tres touchdowns para una calificación de pasador de 101.7. Cinco jugadores diferentes lograron al menos 30 yardas de recepción, con Amari Cooper liderando el grupo con un total de 80 yardas.

Defensivamente, los Cowboys mantuvieron al peligroso corredor Saquon Barkley a solo 28 yardas por tierra y la ofensiva de los Gigantes obtuvo un conjunto de 271 yardas. Nueva York logró ingresar a la zona roja cinco veces, pero Dallas solo permitió un touchdown. Liderados por jugadores como Jaylon Smith, Sean Lee y DeMarcus Lawrence, los Cowboys recuperaron el balón tres veces y lograron cinco capturas.

Por supuesto, el juego no tuvo exactamente un gran comienzo. Prescott lanzó una intercepción en la primera jugada de la noche – el profundo Antoine Bethea lo interceptó – lo que le dio al equipo local una excelente posición de campo en la yarda 8 de los Vaqueros.

La defensa de Dallas estuvo a la altura esta vez, manteniendo a Nueva York fuera de la zona de anotación y forzando un gol de campo. Sin embargo, no se podría decir lo mismo de la tercera posesión de la noche por parte de los Gigantes. Esta vez, pudieron tomar la distancia, llegando a la zona de anotación en 10 jugadas, cubriendo 56 yardas con el mariscal de campo Daniel Jones encontrando a Cody Latimer abierto en el lado derecho de la zona de anotación para el primer touchdown del juego. Sin embargo, Aldrick Rosas de los Gigantes, falló el punto extra.

Si bien Nueva York ya tenía nueve puntos a principios del segundo cuarto, ellos no estaban haciendo mucho para detener a la ofensiva de los Cowboys. Pero no es que eso importara mucho, ya que desafortunadamente Dallas estaba haciéndose daño a sí mismo.

En su segunda serie del juego, los Cowboys respondieron rápidamente al gol de campo de Nueva York con un gol de campo propio, una patada de 35 yardas de Brett Maher. Pero Maher luego falló un intento de 54 yardas en la próxima serie del equipo, que luego fue seguido por otra pérdida de balón en la cuarta posesión de Dallas.

Todo se veía bien al principio, ya que Prescott hizo marchar a sus tropas y llegó a la línea de 37 yardas de los Gigantes. Pero después de que completó un pase corto de 5 yardas a Randall Cobb, el receptor perdió el balón, y allí estaba Bethea nuevamente para agarrar ese el balón suelto.

Eso llevó a un gol de campo de 25 yardas por Aldrick Rosas de los Gigantes y una ventaja de dos posesiones. Eso fue después de que el juego se detuvo brevemente durante la posesión de Nueva York debido a que un gato negro se metió en el campo.

¿Fue señal? Porque seguro que parecía ser ese tipo de noche para los Cowboys.

Pero quizás la señal fue de buena suerte para los visitantes ya que el juego cambió justo después. En los últimos 2:50 del segundo cuarto, Dallas acumuló 10 puntos, cambiando por completo lo que había sido un espectáculo de terror en la primera mitad.

Comenzó en su próxima serie cuando los Cowboys solo necesitaron seis jugadas con 1:58 minutos restantes en el reloj para recoger las 75 yardas necesarias para así llegar a la línea de gol. La anotación llegó en un segundo y 10 en la línea de 42 yardas de Nueva York cuando Prescott rodó a su derecha para evitar la presión y encontró abierto al ala cerrada Blake Jarwin en el lado derecho. 

Allí, el ala cerrada atrapó el pase bajo, giró campo arriba y luego retumbó hasta la zona de anotación. Cinco de los seis touchdowns en la carrera de Jarwin han sido en un juego contra los Gigantes.

Sin embargo, Dallas no había terminado. Apenas 26 segundos después, el profundo Xavier Woods interceptó un mal pase de Jones y lo devolvió 29 yardas, llegando a la línea de 39 yardas de Nueva York. Dado el regalo, el equipo recurrió a Maher, quien logró un gol de campo de 52 yardas cuando el reloj llegó a cero, lo que le dio a los Cowboys una ventaja de 13-12 en el medio tiempo.

La buena fortuna continuó en el tercer cuarto, ya que los Gigantes perdieron el balón una vez más. Esta vez Jones se apresuró para tratar de conseguir el primer intento, pero fue sacudido por Woods, quien forzó el balón suelto.

El profundo Darian Thompson fue quien recibió el premio, y seis jugadas después, Maher pateó un gol de campo de 28 yardas para darle a los Cowboys tres puntos más.

Nueva York respondió con otro gol de campo, pero a medida que el tercer cuarto llegaba a su fin, Dallas volvió a mover el balón. Manteniendo la calma en la bolsa de protección, Prescott finalmente corrió para 11 yardas en un tercero y 3 en la línea de 31 yardas de los Gigantes, y luego en la siguiente jugada, conectó con Michael Gallup, quien se deslizó por la línea lateral derecha antes de hacer un salto acrobático hacia la zona de anotación para darle a Dallas una ventaja de 23-15.

A medida que el juego comenzó a agitarse un poco, las pequeñas peleas y los empujones ocurriendo con mayor frecuencia, los Gigantes motraban darse por vencidos. Gracias a una carrera de 65 yardas por Barkley, Nueva York pudo regresar a la zona roja, pero nuevamente la defensa se mantuvo firme, forzando otro gol de campo.

No fue suficiente. Prescott regresó en un tercer y 12, conectando un pase de 45 yardas con Cooper, quien salió por el medio para luego correr hasta la esquina de la zona de anotación. El touchdown hizo que Dallas alcanzara la marca de los 30 puntos por quinta vez en ocho juegos esta temporada, en los que los Cowboys han salido victoriosos.

Y para darle fin al partido, el gran oportunista Jourdan Lewis luego selló el marcador al recoger un balón suelto de Jones con 22 segundos restantes, corriendo 63 yardas para un touchdown – la anotación final en una, digamos, noche interesante. 

Al entrar ahora en la parte más difícil de su calendario, los Cowboys mejoraron su récord a 5-3, llevando su racha ganadora ante los Gigantes a seis juegos consecutivos y manteniendo su primer lugar en la NFC Este.

44 victorias consecutivas cuando llevan 7+ en el último cuarto.

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