5 Claves del Juego: Cowboys vs Eagles - Semana 7

PHIvsDAL

Con las tuercas apretadas a más no poder, se enfrentan dos acérrimos rivales en condiciones por demás similares.

La confrontación programada bajo las luminarias candentes del domingo en la noche desde el majestuoso AT&T Stadium en Arlington, Texas ha levantado un sinnúmero de expectativas.

Basado en los comienzos por demás desdibujados por parte de ambos equipos en sus últimas salidas, tanto Jason Garrett como Doug Pederson andan bajo la lupa. Será interesante ver de que cuero salen más correas, considerando que los dos conjuntos están lidiando con lesiones y con sus respectivas marcas de 3-3 se están jugando el primer lugar divisional.   

Uno viene de ser campeón hace escasas campañas, mientras que el otro lleva ya diez otoños sin poder levantar al equipo de Jerry Jones siquiera a poder disputarse un juego de Campeonato de la Conferencia Nacional. Aun cuando la Nación Vaquera fue prometido un equipo competitivo, tanto el mismo Jones como Stephen Jones declararon que no existe amenaza alguna que dejen al tremendo cerillo en el camino, pase lo que pase.

De lo que no hay duda es que la personalidad de esta versión de la ráfaga azul y plata se ha convertido en un sueño guajiro, viendo como el controlar la línea de golpeo se ha esfumado. Un inspirado equipo de los Jets de Nueva York se encargaron de acribillar asimismo a la defensiva vaquera rindiendo inefectivo ambos lados del balón principalmente en los primeros tres cuartos de juego en los pantanos de New Jersey. 

Hace escasa temporada fue un festival ofensivo que se decidió en un quinto cuarto con tres anotaciones del receptor abierto Amari Cooper. Nadie hubiera predicho que los Vaqueros perdieran la semana pasada, pero los momios estaban en siete puntos a favor mostrando que un posible dominio no era del todo asegurado y que simplemente el pararte en la cancha no es garantía de absolutamente nada. 

Pero en esta liga es ganar o ganar y el haberse esforzado al final para acercarse 24-22 en realidad no significa nada. No hay lugar para los “ya meritos” y en particular para este equipo que va rumbo al descanso obligado.        

Para las cinco claves del juego les tengo estas observaciones.

Clave 1 – Los números no lo dicen todo. Dak Prescott comanda la ofensiva total número dos de la liga, número tres pasando y siete por tierra. O sea … ¿qué? Las tres victorias fueron artífices de mover el balón y anotar, pero desde aquella velada en Nueva Orleans este dinamismo no ha sido aunado con visitas a las diagonales. Para sobrevivir este juego Garrett y Kellen Moore están obligados a dejar a un lado las sutilezas y salir con alguna versión ofensiva que los lleve a las diagonales al principio del juego. La posible ausencia de Amari Cooper y Randall Cobb moja la pólvora ofensiva, y si este es el caso será verdaderamente necesario darle la oportunidad a que Michael Gallup, Cedric Wilson y el extraviado Devin Smith demuestren que merecen vestir la casaca azul y plata. Factor es también el hecho que las Águilas son la defensiva número 29 de 32 de la liga ante el juego aéreo luego de que Kirk Cousins les tiró para 333 yardas en Minnesota.           

Clave 2 – Los castigos. La semana pasada el castigo de interferencia ofensiva de Wilson en la anotación de Jason Witten fue un verdadero plomazo en los pies. Seguro todo mundo se queja del arbitraje en esta nueva era del rudo deporte de las tackleadas, pero el ver como la pañuelitis se ha vuelto tema en los emparrillados es señal vital que hay que encontrar la manera de evitarlos. Una serie ofensiva que se ve truncada por un uso ilegal de las manos es indefensible pero es la responsabilidad de cada integrante del equipo en todas las fases del juego el tener la suficiente disciplina de aminorar su presencia. Durante la semana se habló de la falta de ejecución a la ofensiva, pero en el caso del espectro de los castigos es mucho mas la preparación que conlleva el control y disciplina en el terreno de juego.     

Clave 3 – Juegos terrestres. Con tanto de por medio para cada equipo dudo mucho que salgan buscando ser agresivos a la ofensiva, de hecho, por un lado Jordan Howard y del otro Ezekiel Elliott pudieran ser los focos de atención al principio del juego. Por su lado Philadelphia cuenta con Miles Sanders que ha sido efectivo como segundón y volantazo y la esperanza es que Dallas no se vaya abajo en el marcador con otro comienzo lento para darle juego a Tony Pollard. La semana pasada los Jets entraron al juego sueltos con nada que perder y con un corazón combativo en ambos lados del balón con la reaparición de su mariscal de campo Sam Darnold. Son los equipos trascendentes los que hacen pagar caro este tipo de agresividad, pero en este caso ambos tienen demasiado que perder y el mantener control del balón, mover las cadenas y controlar el reloj es vital, y esto solo se consigue estableciendo el juego terrestre sin de pronto verse abajo en el marcador.   

Clave 4 – Las lesiones es el pan de cada juego. Ya para estas alturas de la temporada no hay jugador titular que no traiga una cosa u otra. Hasta el pateador de despeje Chris Jones anda en la lista de tocados con un detalle en la espalda. El no contar con los tackles es algo que nadie quiere andar lidiando, pero es la cruda realidad, y para ponerle pimienta al caldo, el tackle izquierdo Jason Peters también anda en veremos por parte de los pajarracos. Brandon Knight se ha podido defender loablemente, pero Cameron Fleming anda sufriendo las de Caín y si no visten los titulares es necesario algún ajuste para ayudarle con un ala cerrada de su lado, bloqueos de Elliott o algo que le ayude a lidiar siendo un hombre marcado. Para las Águilas el enigmático tackle ofensivo Fletcher Cox es el corazón de la defensiva.     

Clave 5 – Traigo el pelo encendido. Hay momentos donde la confianza en el proceso es notorio en las prácticas, en los vestidores y en los momentos previos a un juego. Estos Cowboys tienen que saber que ahora no se trata de presumir nada, porque la realidad es que luego de ir y escuchar los campanazos del otro equipo verde en un juego donde el simplemente pensar en una derrota fue casi ….. ¿risible? Pues esa fue la jornada seis, esta es la jornada siete. La mesa esta servida con el primer lugar de por medio, el descanso seguido de juegos contra Vikingos, Patriotas, Bills, Osos y Carneros. El botón de alarma debería ya haber sido oprimido, donde la urgencia les prenda la mecha de una manera de satisfacer al monstruo de 80,000 cabezas, convencer a los que los siguen en los cuatro cuadrantes del universo de la NFL y, mas que nada, convencerse a ellos mismos que su comando tiene lo necesario para prepararlos para esta contienda tan importante.

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