TAMPA BAY â Los Dallas Cowboys compitieron como pocos imaginaron que harĂan con un equipo que parece diferente en casi todos aspectos. Pero al final, fue igual que en los tiempos mĂĄs recientes.
La defensa permitiĂł jugadas en los momentos menos oportunos y mĂĄs trascendentes, incluyendo los Ășltimos segundos del partido. Y cuando estĂĄ enfrente el mejor quarterback de todos los tiempos es difĂcil pensar que los va a perdonar.
Los Cowboys perdieron ante los Tampa Bay Buccaneers 31-29 por gol de campo de 35 yardas con dos segundos por jugarse, que coronĂł una serie ofensiva de 11 jugadas y 57 yardas liderada por Tom Brady y protagonizada por un pase completo de 24 yardas a Chris Goodwin.
El balĂłn quedĂł en la yarda 18 y el resto ya fue mero trĂĄmite para que entrara el pateador a ganar el juego y que los Buccaneers estrenaran su corona en casa de la NFL con victoria.
QuizĂĄ la mayor diferencia para los Cowboys es que pusieron a soñar a su aficiĂłn durante casi todo el partido con que por fin tenĂan una defensa capaz de detener y provocar entregas del balĂłn rival.
Esa misma aficiĂłn ya puede descansar viendo que su quarterback Dak Prescott pareciĂł regresar en las mismas condiciones que se fue despuĂ©s de la lesiĂłn en la Semana 5 de la temporada anterior. Incluso se vio mejor aĂșn, a pesar de la dislocaciĂłn de tobillo y fractura derechas, y de las molestias de hombro que lo dejaron sin entrenar un mes en el mĂĄs reciente campamento de pretemporada.
La defensiva provocĂł y recuperĂł cuatro balones; dos intercepciones e igual nĂșmero de fumbles. MejorĂł contra la carrera; sĂłlo permitiĂł 52 yardas a Tampa Bay, con todo y su estelar dupla de Leonard Fournette y Ronald Jones. Pero aceptĂł 379 yardas y cuatro touchdowns de Brady.
Peor aĂșn fue incapaz de cerrar el juego en esa Ășltima serie, despuĂ©s de que Prescott guiĂł una serie de 60 yardas, que culminĂł con gol de campo de 48 yardas de Greg Zuerlein con 1:29 en el Ășltimo cuarto.
Sin embargo, antes, desde la primera mitad, el mismo Zuerlein los habĂa llevado a estos predicamentos finales. FallĂł un gol de campo y punto extra, que impidiĂł que Dallas tomara delanteras y antecediĂł a series que terminaron en puntos para los campeones.
Estos renovados Cowboys de ambos lados del balĂłn, en especial a la defensiva, regresarĂĄn a casa con las manos vacĂas en la tabla de posiciones, pero seguros con una bolsa llena de motivaciĂłn y lecciones.
La principal es que si regalan puntos, cometen errores mentales y castigos, o dejan de hacer jugadas cuando mĂĄs se necesitan, serĂĄ difĂcil ganar en un partido al final, aunque los Cowboys tengan dos receptores con 100 yardas y un quarterback que supere las 400 yardas, en su primer partido en 11 meses.
Prescott completĂł 42 de 58 pases para 403 yardas con tres touchdowns e intercepciĂłn de un pase perfecto que era atrapable pero que el receptor Cee Dee Lamb soltĂł de las manos.
Amari Cooper cachĂł trece pases para 139 yardas y dos touchdowns; sumados a las 104 de Lamb en siete recepciones, que pudieron ser mĂĄs con cuatro pases que soltĂł de las manos.
El plan de juego de los Cowboys eran salir agresivos por aire porque sabĂan que enfrentaban a la mejor defensa contra la carrera de la NFL, que sĂłlo permitiĂł este jueves 60 yardas, incluidas 33 de Ezekiel Elliott, quien las logrĂł con mĂĄs esfuerzo personal que bloqueo.
El guardia derecho Connor McGovern reemplazĂł a Zack Martin, quien estĂĄ en la reserva por Covid, dio un juego mucho mĂĄs que decente.
Igual sucediĂł con el linebacker novato Micah Parsons; titular desde su primera jugada en la NFL. SaliĂł con siete tackleadas.
Los Cowboys mejoraron, pero como dicen en la NFL, "hay que aprender a ganar los juegos cerrados contra los equipos que saben hacerlo".
Los Cowboys tendrĂĄn hasta el 19 de septiembre para tratar de dar el siguiente paso, cuando visiten a Los Angeles Chargers.













